lunes, junio 19, 2006

Comunicado oficial de la Embajada de Palestina en Chile

A la Opinión Pública


El mundo ha visto con estupor e indignación los últimos ataques perpetrados por la fuerzas de ocupación israelíes contra la población civil palestina en los cuales han sido asesinados el día Viernes 09 de Junio 7 palestinos 4 de ellos pertenecientes a una sola familia sobreviviendo una niña de 12 años que quedó huérfana siendo adoptada por Su Excelencia Presidente Mahmud Abbas.


Este brutal ataque se produjo mientras las víctimas se encontraban en las playas del norte de la Franja de Gaza. Israel adujo que dicha acción se produjo por un error sin dar mayores explicaciones.
Este tipo de acciones se enmarcan dentro de la sistemática política de asesinatos de civiles palestinos quedando esto demostrado con claridad cuando nuevamente el día Martes 13 de Junio el ejercito israelí ataca un bus en la ciudad de Gaza asesinando a 9 civiles 2 de ellos niños y a 3 miembros del equipo de socorro mientras atendían a las decenas de heridos.

Con ello Israel ha vuelto a desafiar a la comunidad internacional al asesinar impunemente a civiles inocentes siendo calificadas por el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina Señor Mahmud Abbas como terrorismo de estado que deben ser condenadas sin reservas y enérgicamente .

Hacemos un llamado a los organismos internacionales, a los medios de comunicación, a los pueblos y gobiernos amigos a parar estos brutales ataques y a denunciar y condenar el genocidio sistemático a que es sometido el pueblo palestino ante la pasividad y complicidad de los poderosos aliados de Israel.

Instamos a las Organización de las Naciones y a su Consejo de Seguridad a condenar con claridad estos barbáricos ataques de salvajismo sin límites perpetrados por las fuerzas de ocupación israelíes.

Reafirmamos que a pesar todos estos crímenes el pueblo palestino ha manifestado su firme voluntad de seguir luchando hasta alcanzar el establecimiento de su Estado independiente, soberano y viable y su Capital Jerusalén, en una política de convivencia y buena vecindad basada en una paz justa, verdadera y duradera para la región.